Hace poco leía en EL ESPAÑOL la tribuna de Guillermo Gortazar: "¿Y si se autodisuelve el Parlamento Europeo?". Y tras reflexionar sobre este se me ocurrió plantearle una alternativa. En vez de volver al intergubernamentalismo de comienzos de la Unión Europea, ¿Y si se autodisuelve el Consejo Europeo y el Consejo de la Unión Europea?
Atacada desde dentro por los inmovilistas que se niegan a reconocer la evolución de la humanidad; detestada por las superpotencias a las que sus valores hacen sombra; sueño y meta de millones de hombres y mujeres que aspiran a un mundo más justo, la Unión Europea se enfrenta a las elecciones más determinantes en sus casi setenta años de historia. Como todos los hitos en ella, el resultado de las que se celebran entre el 23 y el 26 de mayo marcará su resurgimiento como actor decisivo en el mundo globalizado de hoy, o bien acentuará su declive hacia la irrelevancia. Tanto es así que se ha generalizado el sentimiento de que estos comicios, que en España se celebran simultáneamente con los autonómicos y municipales, son en realidad un plebiscito sobre el proyecto europeo.
En poco más de dos semanas hemos podido ver en las pantallas globales las ceremonias de ascenso al trono del emperador de Japón Naruhito y de la coronación del rey de Tailandia Maha Vajiralongkorn. Imágenes de pompa y circunstancia, que tendemos a descodificar como un simple exotismo folclórico.
En muchos medios el tratamiento informativo (sobre todo en el caso de Tailandia, y ya veremos que no sin motivo) se ha relegado a la sección de “famosos y corazón” o se ha limitado a una crónica política general. Para nosotros, españoles, occidentales, es muy difícil entender el papel de estas monarquías, su imbricación religiosa y su influencia social, pero estos casos arrojan lecciones de interés también para nuestras sociedades laicas sobre el papel de las monarquías.
Rafael Díaz Arias. Profesor jubilado de PeriodismoArticulos
La lucha contra el euroescepticismo y la destrucción de la UE debe ser prioritaria para los demócratas. Votar al Parlamento Europeo es votar por nuestro futuro y por la paz. Publicado originalmente en Bahía de Itaca.
El domingo 26 de mayo tenemos una triple cita electoral en la mayor parte de España: municipales, autonómicas y europeas. En las pasadas generales los líderes políticos no dedicaron ni un segundo en sus debates televisivos al espacio comunitario. Y en esta ocasión tampoco se hablará de lo que representa la UE tras la tragedia de 1939-1945, un Mundo Nuevo.
Un grupo de 70 prestigiosos periodistas galardonados con el Premio de Periodismo Europeo “Salvador de Madariaga” han firmado un decálogo subrayando el carácter crucial de las elecciones europeas que se celebrarán el próximo 26 de mayo, en las que se decidirá qué versión de la Unión Europea prevalecerá.
Los ganadores de las 24 ediciones del Premio Madariaga fueron convocados el 15 de febrero por la Asociación de Periodistas Europeos (APE) y las Instituciones Europeas en España (Parlamento Europeo y Comisión Europea) para la botadura del “Club Madariaga”, en el que figuran muchos de los profesionales de la información más relevantes del panorama mediático nacional.
Las próximas elecciones europeas no solo serán históricas por la fragmentación política y el auge de partidos populistas y euroescépticos. Con la campaña, nuevas caras y grupos han emergido en las diferentes listas. Algunas de ellas son tan inesperadas como controvertidas y, de conseguir escaño, darán mucho que hablar durante la siguiente legislatura. En Aquí Europa hacemos un repaso de los candidatos más polémicos que podrían entrar a la Eurocámara tras el 26 de mayo.
Jussi Halla-aho celebra el resultado de su formación, Verdaderos Finlandeses.Cuentan los finlandeses que hay dos tipos de personas en su país, los introvertidos y los extrovertidos. La diferencia entre unos y otros es que los introvertidos miran a sus zapatos cuando hablan con alguien; mientras que los extrovertidos miran a los zapatos de su interlocutor. Tradicionalmente hemos sabido muy poco de los finlandeses en España, con excepción de las esclarecedoras Cartas finlandesas escritas por Ángel Ganivet cuando fue cónsul español en Helsinki a finales del siglo XIX, quien fue uno de los primeros españoles en leer su gran poema épico medieval, el Kalevala; así como en la Segunda Guerra Mundial, el también escritor Agustín de Foxá que fue embajador.
En las pasadas elecciones del 14 de abril, el grupo de extrema derecha Perussomalaiset (Verdaderos Finlandeses o Finlandeses de a pie, que parece ser que es como debería traducirse) se aseguró la segunda plaza política a escasas décimas de los socialdemócratas, vencedores en dichos comicios. Ha obtenido el 17,5% de los votos, lo que significan 39 escaños, frente al 17,7 de los socialdemócratas que han sido los vencedores y que logran solo un escaño más.
Abdelaziz Bouteflika en el momento de entregar su dimisión al Presidente del Consejo Constitucional de ArgeliaEl Consejo Constitucional del país ha “constatado” el miércoles 3 de abril de 2019 que la Presidencia de la República Argelina Democrática y Popular ha quedado vacante. A última hora del día anterior, Abdelaziz Bouteflika, vestido con una túnica tradicional (gandura), había entregado su carta de dimisión a Tayeb Belaiz, nombrado recientemente para su puesto por el mismo presidente dimisionario.
Tras comunicar la vacante al parlamento (Asamblea Nacional Popular, ANP), Abdelkader Bensalah, que es la persona que preside el Consejo de la Nación (Senado argelino) ha asumido provisionalmente el cargo de presidente del país durante un período máximo de tres meses. En ese trimestre tendrán que celebrarse unas nuevas elecciones generales. Legalmente, Bensalah, que pertenece al núcleo duro del régimen actual, no puede ser candidato.
Poco antes, diversas informaciones señalaron que el expresidente Liamine Zéroual (exgeneral también) había rechazado una propuesta para impulsar su hipotético retorno al poder. En el encuentro clave con Zéroual, habrían participado el exjefe de los servicios secretos Mohamed Mediène (conocido como Toufik), apartado del poder en 2015, y Said Bouteflika, hermano del recién dimitido.
Hubo un doble desmentido de Toufik y del expresidente. El hecho mismo de que Zéroual se viera obligado a sacar una nota aclaratoria -no exenta de ambigüedad respecto a Said Bouteflika– demuestra cierta tensión interna en el seno de las fuerzas armadas dirigidas por el general Ahmed Gaid Salah, jefe del Estado Mayor y, formalmente, viceministro de Defensa.