Publicado originalmente en Teinteresa.com
En la catedral Catania se celebra una boda y un coche de alta gama aparcado en una esquina así lo atestigua. A menos de un kilómetro de allí, en el puerto de la ciudad siciliana desembarcan 503 inmigrantes envueltos en una manta de plástico de color naranja. Falta uno que falleció la noche anterior a bordo del buque Siem Pilot que gestiona la Agencia Europea de Fronteras (Frontex). Tenía 16 años y una grave enfermedad. “Soy padre y ver esto es muy duro”, relata con la voz entrecortada el fornido comandante de la misión policial, Jorgen Berg.
En la cubierta de madera del barco han dormido los inmigrantes tras ser rescatados en alta mar. Este carguero de la Operación Tritón de la UE persigue a las mafias que trafican con la inmigración. El rescate suele ser complejo: “Muchos no saben nadar. Vienen hacinados y cuando nos ven llegar a veces les entra el pánico en los botes. Es el momento más peligroso, si se mueven mucho pueden desestabilizarse, caer al agua y ahogarse”, comenta Berg. Estos barcos que utilizan las mafias son cada vez de peor calidad y van sobrecargados. “En 2014, iban 80 personas de media, ahora entre 160 y 170”, señala la portavoz de Frontex, Izabella Cooper. Los rescates se producen cada vez más cerca de Libia. En sus costas operan las mafias, pero no se puede llegar con los barcos de la Operación Tritón hasta que no lo autorice una resolución de Naciones Unidas. Tras el linchamiento del coronel Gadafi, Libia se ha convertido en un estado fallido en el que campan a sus anchas los traficantes de personas que, en ocasiones, maltratan a los inmigrantes para que suban a las barcas. “Algunos vienen con brechas en la cabeza por pedradas, magullados e incluso heridos de bala”, se lamenta el comandante del Siem Pilot.


Ar
Fr
En
Una jornada de ‘catfishing’. Eso decía el papel presentado al alcalde -de un lugar del que no quiero acordarme- para que lo avalara y apoyara. Una fiesta de pesca del barbo, eso solicitaban. El regidor miró a los solicitantes, miembros de una asociación local de pescadores surgidos de un mundo campesino de una pequeña localidad de Extremadura (España), y les pidió que pusieran la cosa en castellano. No hubo manera.
Muchas películas alemanas tienen títulos hermosos, descriptivos: Las amargas lágrimas de Petra von Kant, La repentina riqueza de los pobres de Kombach, El honor perdido de Katharina Blum, por no recordar el teatro de Brecht y su Resistible ascensión de Arturo Ui.
Enmanuel Macron ha sido elegido Presidente de la República (casi el 66 por ciento de los votos). Unos dos tercios de los votantes se han opuesto en las urnas a las incertidumbres que representaba Marine Le Pen (quien obtuvo un 34%, eso sí). Macron ha sido ambiguo en su campaña en muchos temas, pero nada en lo que se refiere a su defensa del euro y de la Unión Europea. No pocos han premiado esa claridad.
Casi todos los que estaban vivos entonces recuerdan dónde estaban y cómo se enteraron del asesinato de Kennedy, de John quiero decir, no de Robert, su hermano.
Ni la Revolución Francesa de 1789 fue del pueblo ni la que ahora empezará el futuro presidente, Emmanuel Macron, procede de los partidos tradicionales. Entrará en el Palacio del Elíseo con los votos, claro está, que él mismo pueda recolectar entre los desencantados de los Republicanos (conservadores) y del ala moderada del Partido Socialista, pero sobre todo del 58% de franceses que “consideran a Marine Le Pen un peligro”.
Bolonia, "Bolonia la roja", bastión tradicional de la izquierda comunista italiana, en las municipales de 2016, la candidata de la Liga Norte alcanzó el 22,19 por 100 de los votos en una continua línea ascendente de este partido en dicha localidad. Simmering, barrio obrero y tradicional feudo izquierdista de "Viena la roja", últimas presidenciales, ganó el FPO con el 42,9 por 100 de los votos: entre sus votantes había obreros locales y también inmigrantes. En Dinamarca, en 2015, el Partido Popular Danés siguió aumentando su porcentaje de voto obrero que supera el 21 por 100 cuando en 1979 era solo del 2. En Finlandia ocurre otro tanto hasta el punto de que Verdaderos Finlandeses se presenta como "el partido de los obreros sin socialismo". En Holanda el Partido por la Libertad, de Geert Wilders, creado en 2006, tras la crisis de 2008 ha ido aumentando su implantación popular, siendo a veces el partido más votado de zonas humildes de localidades como Almere, Onderbanken, Volendam, el puerto de Róterdam...
Nuestra asociación estuvo representada en la celebración de los 60 años del Tratado de Roma, celebrados en la capital italiana. Y lo estuvo también en la concentración que con el mismo motivo se desarrolló el sábado, 25 de marzo, en la plaza del Callao, en Madrid, que reunió a un grupo numeroso y entusiasta de miembros de diversas organizaciones europeísta, incluidos muchos británicos (agrupados en Eurocitizens), que cuestionan las circunstancias en que se desarrolló el referéndum que condujo al Brexit y reivindican sus derechos como ciudadanos europeos.
Las Fallas de Valencia, con su habitual ingenio, mostraban este año una cancillera (es femenino en alemán, Busdeskanzlerin), una Merkel cariacontecida, ondeando sin mucho entusiasmo la banderita europea. Tal como está el patio de la Unión, sobre todo tras la salida del Reino Unido, es normal.
A seis décadas del acuerdo que dio origen a la Unión Europea, el ambiente es mucho menos optimista que entonces. Europa necesita resolver muchos retos y una narrativa que ilusione a sus ciudadanos