Publicado originalmente en Voxeurop.eu
Traducido por Nerea Vidana Vargas
Las compañías farmacéuticas están abiertas a colaboraciones piloto con terceros para producir vacunas contra el coronavirus, pero se niegan a compartir sus licencias y beneficios. Los gobiernos de la UE se quejan de la falta de vacunas, pero no cuestionan la organización monopolística de la producción.
El comercio de las vacunas sigue en manos de los gigantes de la industria farmacéutica. Durante la videoconferencia del Consejo Europeo el 25 y el 26 de febrero, los 27 jefes de estado y de gobierno no adoptaron ninguna medida estricta contra el monopolio de las grandes farmacéuticas. Los fabricantes mantienen el control sobre el suministro, los precios y las ganancias.


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